¡Qué bien que hayas venido!
No hay nada que a Tilda, la ratoncita blanca como la flor del saúco, le guste más que recibir visitas, y cuando invita a sus amigos a tomar el té, flota en todo el pueblo el aroma de un rico pastel. Pero un día, delante de su puerta, aparece un huésped totalmente inesperado: ¡un huevo! Tilda decide al instante ocuparse de él, pues ya sabe que a un huevo hay que darle calor, cuidarlo y protegerlo. Lo que ignora, sin embargo, es que bajo la cascara se esconde una gran sorpresa...
