¿Tu padre o tu madre te han hecho sufrir? ¿Ambos’ ¿Te has sentido menospreciado, ignorado, perseguido o maltratado por las personas que debían quererte y protegerte?
Si te ha pasado, no estás solo. Los padres perfectos no existen, pero muchos son francamente malos. El daño que causan a la autoestima de sus hijos puede ser profundo , y las heridas, difíciles de curar.
